El glamour ha llamado a nuestra puerta con todo su esplendor. Tras setenta años de premios, por fin se le ha otorgado a una actriz española un Óscar: Penélope Cruz, mejor actriz de reparto. Y bien que se lo merecía, después de toda su carrera y con la chispa que desprende que a tantos nos encandila. La jovenzuela procedente de Alcobendas, Madrid, ha participado en películas de notable éxito en Europa y América. Ya fastidió bastante que no consiguiera el premio Óscar por Volver por el que fue nominada en 2006, un drama impresionante que hace reír y llorar, más llorar que reír pero con toda la gracia del cineasta Pedro Almodóvar. Este director siempre ha resultado demasiado afeminado para el gusto de muchos pero su obra con nuestra ganadora en aquella ocasión merece un reconocimiento global. No obstante, ahora sí que le ha tocado triunfar. Ya era hora de que el arte español tomara las riendas, porque al ritmo que llevaba
