miércoles, 13 de mayo de 2009

El Secreto de las Camelias

(Crítica Literaria para Géneros de Opinión)

La elegancia del erizo es una historia ambientada en París que se balancea entre la comedia y el drama y en la que Muriel Barbery, la autora, invita al lector a la reflexión sobre el sentido de la vida y la búsqueda de la belleza de las cosas simples. La acción discurre de forma permanente en un edificio poblado de familias de alto nivel económico entre las que destacan dos personajes: Paloma Josse y Renée Michel. Paloma es una niña superdotada de doce años con el propósito de suicidarse ante la profunda convicción de no querer pasar por una absurda existencia similar a la de sus padres y su hermana, a los que considera tristes y falsos. La señora Michel encarna a la portera del inmueble, cuya vida se basa en una gran pasión por la cultura, tan inmensa como su esfuerzo por ocultar su suprema inteligencia. La intervención de un tercer personaje, Kakuro Ozu, cambiará la perspectiva de ambas mujeres para siempre. La autora ofrece esta joya literaria dividida en dos partes entremezcladas: las Ideas Profundas y el Diario del Movimiento del Mundo de Paloma, donde expresa sus sensaciones y su percepción del cargado ambiente burgués, y el relato diario de Renée acerca de sus pensamientos, vivencias y conclusiones. Por medio de un lenguaje claro y directo y de un humor constante, La elegancia del erizo muestra una visión crítica aplastante del mundo de los ricos a través de las protagonistas y enseña no una, sino varias lecciones a lo largo de sus páginas con el objetivo de hacer pensar y, sobre todo, disfrutar al lector. –Marx cambia por completo mi visión del mundo-me ha declarado esta mañana el niño de los Pallières, que no suele dirigirme nunca la palabra. […].
–Deberías leer La ideología alemana-le digo a ese papanatas con trenca color verde pino
. Con estas palabras presentes en la primera página, Barbery embarca al público en una casera aventura que enganchará, enternecerá y sorprenderá, con toda la fuerza que la amistad, el amor y el arte pueden envolver y encandilar tanto a los amantes como a los no amantes de la lectura. En conclusión, una obra rebosante de encanto y sarcasmo que, a la vez que provocará risas, pondrá de manifiesto profundas preocupaciones trascendentales y diferencias sociales y psicológicas todavía muy marcadas en nuestra “moderna” sociedad.

viernes, 8 de mayo de 2009

Mayo

-> No hay nada como pensar en algo deprimente para empezar a hacer dieta <-

Buenos días. Hace dos meses que no escribo. No tengo excusa, no sé decir por qué, he estado metida en mí misma y en otras cosas durante todo ese tiempo sin acercarme al blog. Y lo que me queda, porque este es el mes decisivo. El mes de los trabajos y exámenes a tope, el mes que dirá si tengo segundo de carrera dignamente aprobado o fallido.
De momento, no me agobio. Todavía no los tengo encima, pero conviene ir adelantando, claro. Tengo tareas de lo más variadas: entregar un álbum de fotos (que asciende a 114 fotos, de las cuales he hecho 79 para un reportaje y tengo que imprimirlas toditas todas y colocarlas, lo que no se hace en media horita precisamente), un plan de comunicación interna (del que un par de amigas llevan ocho páginas así de repente mientras yo sigo pensando), la maquetación de un periódico arrevistado, con sus hojas de estilo, páginas maestras, tal y cual (supongo que muchos no sabrán lo que son estas cosas, no pasa nada, solo las digo para dar a entender que también llevan su tiempo, aparte de tener que comerse la cabeza para crear una buena estructura, atractiva y original con la que el profesor piense: "esto es publicable") y la creación en grupo de un artículo de 600-700 palabras sobre el estilo y la vigencia de Larra.
Y luego, exámenes. Literatura, Fotografía, Historia del Periodismo, Infografía y Tecnología de la Información. Juntitos y repartidos en dos semanas, junto con los trabajos antes mencionados.
Pero antes de todo eso... ¡¡Feria de Jerez!!
Empiezo a perder un poco el apetito con todo esto. Sé que me saldrá bien, como siempre, de eso no me cabe duda, pero una siempre se plantea hasta dónde llega la capacidad.

Cabe mencionar la tertulia de ayer en tele que hice con cuatro compañeras más. Palabras textuales del profesor al acabar: "¡de puta madre!". Y a mí me dijo que "fantástico, muy suelta, genial". Vamos, de las otras ya se lo esperaba porque las ha escuchado hablar más pero yo le sorprendí, ¡ja!, que bien que le oí reírse en una de las ocasiones en las que yo intervine. Hablamos de la Nueva Gripe. La situación actual en México, las recomendaciones de la OMS, los medios de comunicación, la ministra Trinidad Jiménez, etc. Me gustó, me gustó, y mira que a mí la tele me repele un poco, pero si hay que hacerlo al lío.

Me temo que esta entrada no tiene nada mucho más profundo. Deberes, anécdotas y poco más. Es muy pronto como para comerme la cabeza para expresar grandes preocupaciones trascendentales. Me costaría tela encontrarlas ahora en mi cabeza. Mira que es pequeño el cerebro y lo que abarca.

Pues eso, buenos días por la mañana y feliz semana (y mes, si tardo mucho en volver).

martes, 10 de marzo de 2009

Profesión de locos versus vida normal


Título:
Primera Plana


(Crítica cinematográfica, contiene spoilers)

Año: 1974

Director: Billy Wilder

Actores principales: Jack Lemon (Hildy Johnson), Walter Matthau (Walter Burns), Austin Pendleton (Earl Williams)

Actores secundarios: Carol Burnett (Mollie Malloy), Susan Sarandon (Peggy Grant), David Wayne (Besinger), Vincent Gardenia (sheriff Peter B. Hartman), Martin Gabel (Dr. Eggelhofer), Doro Morande (Jennie), Jon Korkes (Rudy Keppler), Harold Gould (alcalde), Paul Benedict (Plunkett)

Género: comedia

Producción: Universal Films

Música: Billy May

Lugar: Chicago

Línea temporal: años 20

Duración: 100 minutos

Primera Plana es una obra del año 1974 caracterizada por el género de la comedia. Se podría calificar como una tragicomedia, ya que el tema del que trata es dramático, pero Billy Wilder se ha encargado de hacer que esta trama englobada en el mundo periodístico abriera paso a una divertida película.

Luces, cámara y acción se enfrentan con toda vitalidad a lo largo del filme. La música acelerada, las perspectivas visuales y los complejos escenarios van pasando ante los ojos de los espectadores con un orden y una calidad incuestionables. Con una ficticia sala de prensa como principal entorno, las expresiones de los personajes han sido captadas en el momento y lugar precisos. Y cómo no, unos platós perfectamente ambientados a la hora de aclarar que se trata de la ajetreada vida periodística, con la dicha sala de prensa y la sala de redacción ocupando lugares destacados en los 100 minutos de la historia.

La más preciada joya de Primera Plana se la lleva sin duda el magnífico y espontáneo diálogo que se establece entre unos personajes y otros, haciendo reír y pensar a la audiencia. Hasta el taxista se hace notar con su melancólica frase resignada al responder a la señorita Grant sobre su espera: ¿Por qué iba a importarme? La noche es joven, huele a orquídeas, el taxímetro corre… (y acto seguido, subida del taxímetro).
A pesar de tratarse de un lenguaje específicamente periodístico, se emplean términos asequibles a todo oyente. Incluso se asemeja en mayor medida a la profunda interpretación propia del teatro más que a la puesta en escena cinematográfica de los actores. Se nota que es una buena película de los setenta.

Walter Burns, carismático sujeto, y Hildy Johnson, con su buen talante y profesionalidad, ofrecen a la gran pantalla un auténtico debate sobre la hipocresía de los periódicos que buscan aumentar la tirada a costa del más puro sensacionalismo. Pocos minutos hay que comenzar a ver para llegar a la escena en la que Burns ha de elegir entre varios titulares y, al no gustarle ninguno, empieza con total sangre fría a sugerir hipotéticos y alarmantes títulos para llamar la atención (Todos son una birria. Lo malo es que no se le puede sacar mucho partido a la horca. Si por lo menos tuviéramos silla eléctrica: “Williams en alta tensión”, “Williams se fríe”, “Williams, asado”).

La importancia de la tirada es determinante para Walter Burns, quien quiere mantener a su lado a Hildy Johnson fuera como fuese. Primero, intenta retenerle diciéndole todo lo que hizo por él: le recogió cuando no era más que “un simple gacetillero de notas de sociedad” (clara ilustración del comienzo de todo periodista, puesto que nadie empieza a trabajar por lo alto; otro ejemplo es Rudy Keppler, que antes de llegar a la sala de prensa también hacía notas de sociedad y algún que otro suceso) y le enseñó todo lo que sabía hasta convertirle en el mejor periodista del país. Después, pasa a hacerle toda clase de jugarretas para impedir su marcha, tales como decirle a la futura esposa que es un enfermo, pagar a una familia para que se haga pasar por su mujer e hijos abandonados y, finalmente regalarle su reloj planeando declararle como ladrón para que lo devolvieran del tren a la ciudad, una canallada digna de un personaje al que no le importa en absoluto los medios sino el fin para conseguir sus objetivos.

No obstante, Hildy no quiere quedarse, no quiere acabar como todos aquellos “pobres diablos”, “corrigiendo pruebas encorvados, con el pelo blanco, sin vista apenas y mandando pitillos a los empleados”, una visión realmente triste del trabajo del periodista. Sin embargo, a lo largo de Primera Plana se verá la pasión que guarda en su interior por la investigación y la redacción de un bombazo de noticia como debía ser la suya, en la que exageraba sobremanera el curso de los acontecimientos con el uso de mucha adjetivación y tremendismo.

Finalmente y pasando al montaje, excelente. En varias ocasiones, se suceden imágenes de no más de tres segundos de duración entre las que interactúan los hechos obligando al público a prestar atención. Hay una secuencia en especial en la que, además de dar cuenta del poderoso manejo del montaje, se pone de manifiesto la falsedad y la manipulación de la información que llevan a cabo los periodistas de El Examiner. Se sitúa al final de la película, cuando un hombre da la noticia tal y como es (Han capturado a Williams en la sala de prensa, estaba escondido en un escritorio), seguido por otros dos que sorprendentemente ofrecen, cada cual, una versión exagerada y amarillista de lo ocurrido (Se ha resistido como un jabato pero los guardianes lo han dominado; y Quiso defenderse a tiros pero se le encasquilló el revólver) y finalmente, para rematar la faena, un cuarto periodista añade un dato falso (Le traicionó su amante, que luego arrepentida intentó suicidarse).

En resumidas cuentas, una pequeña obra de arte americana que ha logrado sus objetivos como película crítica y humorística.

lunes, 2 de marzo de 2009

Favoritismo de mierda

Estaba María en una clase llamada Creación Literaria y Comunicación. Sí, unas palabras que incitan a la invención, a la imaginación, a la creación. Error. Debería denominarse más bien Historia de la Literatura. Porque pasaban los días y solo cogía apuntes, cada vez más apuntes, solo teoría, autores, periódicos, fechas lejanísimas de la vida real que en muchas ocasiones le traían al pairo. En realidad le interesa pero le ha cogido manía a la asignatura ya por el decepcionante hecho de que no hace honor a su nombre.
El caso es que se hallaban dando la materia un dos de marzo de 2009. Llevaban un par de clases descifrando unos textos: Sátiras a Arnesto. Había que traer preparada la segunda sátira. Pues llega la señora y (empezando un cuarto de hora más tarde debido a que el aula estaba ocupada) comienza a preguntar a los alumnos qué les han parecido dichas lecturas.
Cuando le toca a María, ella responde: pues creo que tienen un lenguaje bastante enrevesado, he tenido que buscar un montón de palabras, pero me parecen bonitas, ("¿por qué?", pregunta la profesora) porque presentan mucha adjetivación y personalmente, la descripción es algo que me gusta mucho en los textos.
¿Qué pasó? Que la maestra dijo: bueno, pues... a mí no me parecen bonitas. (Jajajaja -> borregos de la clase haciendo la pelota, como si hubiera tenido una gracia brutal) ¡Pero es mi opinión! Porque son sátiras. Yo las veo ... (María dejó de prestar atención).
Al rato, va y dice la mujer, despertando a María de su ensueño al reconocer sus propias palabras de hacía un rato: este texto tiene una adjetivación muy bonita.
...
Eso dijo la señora. Y María se quedó con una cara difícil de definir. Como diciendo: "ahhh, que ahora resulta que lo que yo dije antes es una puñetera verdad como un templo". ¿Por qué le cortó el punto a la alumna? Pues ella no lo sabe. Igual le pilla un tanto susceptible pero entre eso y que al pasar lista le preguntó a una chica de dónde era (a nadie más, exclusivamente a esa payasa), María empieza a perder bestialmente el interés en la clase. Y mira el reloj. Y desea que pase el tiempo. No siente hambre, ni sueño, solo dolor de cabeza y de espalda hundida como está en esa silla sin poder salir de allí hasta que la señora terminara su simpático monólogo.

Y esta es la historia de un lunes en la vida de María.

Y de repente, María escucha cómo la profesora le dice a otra alumna que puede convertirse en una grandísima periodista especializada por vivir cerca de Marruecos. "¡Eres una privilegiada!". Ya al empezar el cuatrimestre pensó nuestra protagonista que la señora está pirada, pero cada vez que la escucha lo confirma con creces. Sabe muchísimo, sí, pero no le acababa de coger el gusto. Como a tantos otros maestros.
Como a tantos otros grandes, maravillosos, despreciables, curiosos, aburridos, hipócritas personajes que pasan por la vida de una y se quedan en la mente con quien quieren dando de lado al resto de la chusma que le rodea, entre la cual se pierden personalidades impresionantes que se asquean en tres clases y deciden guardar su talento para otro momento.
Y esto pasa porque en su universidad le conocen. Le conocen demasiado y nada. Son 7.000 alumnos y en su carrera solo hay ocho. Ocho personas que le hacían sentirse como si estuviera atrapada en medio de una revolución hacinada de obreros protestando por sus derechos. Ella también protestaría pero toda esa revolución la lleva dentro, pugnando por salir pero aprisionada para siempre durante los próximos muchos y eternos meses.

Y esta es la historia de cada semana de vida de María, esperando a que llegue la salvación del fin de semana para escapar de toda esta sarta de hipócritas, mimados y repelentes seres humanos que nacieron con un anillo de oro en el dedo.

jueves, 26 de febrero de 2009

Marchando otro Oscar para España

(Columna para Géneros de Opinión)

El glamour ha llamado a nuestra puerta con todo su esplendor. Tras setenta años de premios, por fin se le ha otorgado a una actriz española un Óscar: Penélope Cruz, mejor actriz de reparto. Y bien que se lo merecía, después de toda su carrera y con la chispa que desprende que a tantos nos encandila. La jovenzuela procedente de Alcobendas, Madrid, ha participado en películas de notable éxito en Europa y América. Ya fastidió bastante que no consiguiera el premio Óscar por Volver por el que fue nominada en 2006, un drama impresionante que hace reír y llorar, más llorar que reír pero con toda la gracia del cineasta Pedro Almodóvar. Este director siempre ha resultado demasiado afeminado para el gusto de muchos pero su obra con nuestra ganadora en aquella ocasión merece un reconocimiento global. No obstante, ahora sí que le ha tocado triunfar. Ya era hora de que el arte español tomara las riendas, porque al ritmo que llevaba definitivamente se iba a quedar atascado en una serie de producciones basadas en el absurdo y el sexo. Desde luego, nos encontramos ante una artista excepcional, o una chica con cierto talento y mucha suerte según se mire porque para gustos colores, que gozará en la estantería de su casa de tres premios Goya, un premio BAFTA británico, el premio David de Donatello italiano y el ansiado óscar, y lo que le quede por delante, señores. Digo yo que algo tendrá para llevar tanto éxito y acogida de cara al público. Vicky Cristina Barcelona, con toda la personalidad del carismático Woody Allen, ha conmovido por completo al público ofreciendo por parte de Penélope a un personaje enérgico y singular, acompañado de la presencia de otros dos grandes actores como son Javier Bardem, ganador de premios Goya y primer intérprete español que ha obtenido un Óscar (2007), y Scarlett Johansson, nominada en los Globos de Oro por su actuación en Lost in Traslation y La joven de la perla en el 2003. Un trío la mar de atractivo, famoso y completito, vamos. Total, como iba diciendo, Pe agradeció el apoyo que le habían dado los tres directores que confiaron en ella en sus inicios: Almodóvar, Fernando Trueba y Bigas Luna. Esta es la clave de su éxito y el impulso que necesita todo el cine español para ocupar de una vez por todas su lugar en el panorama cinematográfico mundial: directores que confíen en ellos y producciones que valgan la pena. Porque, queridos lectores, a partir de ahora… ¡Estamos en los Óscar!

Compra-venta de la vivienda cada vez más difícil

(Editorial para Géneros de Opinión)

La crisis avanza irremediablemente y toca más fondo que nunca en los últimos cinco años en España. Ha descendido de forma alarmante tanto el porcentaje de las hipotecas como el de ventas. En 2008, las hipotecas registran una bajada de un 32,4%, y las ventas no se quedan atrás, superándolas en decaimiento por un 36,58%, situación que tiene en vilo a todo el país mientras el gobierno trata de abarcar tanto las cuestiones económicas como políticas. Así, tenemos un desmesurado abaratamiento de la vivienda seguido de las más complicadas reventas. El paro, la caída de los ingresos y el ascenso del Euríbor dejan a las familias sin opciones a la hora de pagar sus casas y vender propiedades, conflicto que también provoca por otra parte una lluvia de peticiones de ayuda pública muy próxima a la extorsión, aprovechándose de las deplorables circunstancias. No hay que olvidar el déficit de 41.874 millones de euros (3,8% del PIB) con el que terminó dramáticamente el año pasado. Sin embargo, el bajo nivel de deuda pública hace confiar en que el Gobierno será capaz de llevar adelante las estrategias de reactivación necesarias para levantar este caos económico.


lunes, 9 de febrero de 2009

¡Ochenta polvos en dos días!

Cada vez que uno de ustedes se masturba, Dios mata a un gatito. Lo que nadie sabe es qué coño hace Dios cuando un gatito copula cuarenta veces al día.

Así es, despierten por la mañana y, mientras sus seres queridos andan por el mundo entre atentados de ETA, temporales de lluvia, nieve, crisis económica mundial, corrupción y violencia, lean en portada de todos los periódicos digitales lo siguiente:

"Durante el tiempo que las hembras de lince ibérico están en celo pueden llegar a ser montadas por un macho hasta 80 veces en dos días"

Me alegro mucho por ellos; incluso les tengo cierta envidia pero, señores periodistas, eso no es noticia.

Parece ser que, mientras muchos se reían de La 2 de TVE por la emisión incesante de documentales y programas de divulgación científica, al mismo tiempo olvidaban (aunque poner conocimientos en cabeza ajena es mucho suponer) que un felino como el león puede copular doscientas veces en ese tiempo durante la época de celo.

Lo verdaderamente sorprendente de esta información es que hay gente en el mundo dispuesta a espiar a un "minino" y contar las veces que hace "ñaca ñaca" con su "minina".

Sólo se me viene una frase a la cabeza:

"Ellos no lo harían"

Gente, dejen copular y copulen.

Álex.